Restaurante acogedor con vistas a un jardín.
01

Enumera lo que no puedes sustituir deprisa

Identifica máquinas, instalaciones, licencias de software, suministros y personas que condicionan la actividad. Pregunta cuánto tardaría realmente una sustitución. El plazo de entrega de un equipo o una adaptación necesaria pueden pesar más que el tiempo de reparación física inicial.

02

Calcula qué costes seguirían

Separa gastos que desaparecen al parar de aquellos que continúan. Revisa el impacto sobre compromisos con clientes y proveedores. No utilices automáticamente facturación como equivalente de la pérdida económica: la definición de margen o beneficio asegurado debe estudiarse en la póliza.

03

Comprueba el desencadenante de la cobertura

La pérdida de beneficios puede depender de un daño material cubierto y de condiciones específicas. Una caída de ventas por otra causa no queda incluida por el nombre de la garantía. Revisa también esperas, franquicias, periodos de indemnización y dependencias externas si son importantes para tu negocio.

04

Ensaya una alternativa operativa

Antes de que ocurra un incidente, identifica proveedores sustitutos, ubicaciones temporales y una forma de comunicarte con los clientes. El seguro puede ser una pieza del plan, pero no organiza por sí solo la recuperación. Mantén accesible la documentación económica necesaria para explicar el impacto de una interrupción.

LLEVADO A LA PRÁCTICA

Ejemplo ilustrativo: una máquina se repara en dos semanas, pero se necesita un mes más para recuperar los pedidos habituales. El periodo de indemnización y las definiciones económicas pueden ser tan relevantes como asegurar la máquina.

Tu lista de revisión

Marca lo que ya has revisado. Las marcas solo duran mientras mantengas abierta esta página.

Contenido informativo general. Los ejemplos son ilustrativos; la cobertura y la aceptación dependen de la póliza y de las circunstancias. Revisa tu caso antes de decidir.

Quiero revisar mi caso ↗Explorar el seguro relacionado ↗