
Haz un mapa de servicios
Enumera captación, visitas, intermediación, gestión de alquileres y otras funciones que realmente realizas. Indica si manejas llaves, documentación, fondos o bienes de terceros. Ese mapa permite revisar la responsabilidad profesional y separar las necesidades del local y sus equipos.
Aclara el alcance de cada encargo
Mantén documentado qué servicio has asumido y qué tareas corresponden a propietarios, proveedores u otros profesionales. Una explicación comercial genérica puede no reflejar el trabajo efectivo. Revisa también los compromisos de colaboradores y las condiciones en las que prestan servicios en nombre de la agencia.
No mezcles tu riesgo con el del cliente
El seguro del propietario, el impago de alquiler y la RC de la agencia responden a necesidades distintas. Explica cada propuesta con sus requisitos y límites. Si una aseguradora exige estudio del inquilino o aceptación previa, evita presentar una cobertura como concedida antes de completar el procedimiento.
Cuida llaves, accesos y documentación
Define cómo se entregan y devuelven llaves, quién accede a inmuebles y cómo se conserva la información de clientes. Revisa si las garantías relevantes incluyen esas circunstancias. Un registro sencillo de movimientos y autorizaciones puede ayudar a reconstruir lo ocurrido ante una incidencia.
LLEVADO A LA PRÁCTICA
Ejemplo ilustrativo: una agencia pasa de organizar visitas a gestionar reparaciones y alquileres. El cambio requiere revisar la actividad y responsabilidades asumidas, aunque la oficina y el número de empleados sean los mismos.
Tu lista de revisión
Marca lo que ya has revisado. Las marcas solo duran mientras mantengas abierta esta página.
Contenido informativo general. Los ejemplos son ilustrativos; la cobertura y la aceptación dependen de la póliza y de las circunstancias. Revisa tu caso antes de decidir.

