Oficina luminosa con paredes de cristal.
01

Identifica funciones y proyectos

Distingue diseño, dirección, coordinación, consultoría y otras funciones que realmente asumes. Conserva una relación de trabajos y servicios prestados con sus fechas y alcance. Un título profesional no describe por sí solo todas las actividades que una póliza acepta.

02

Revisa retroactividad y reclamación

Comprueba qué hechos anteriores pueden quedar dentro del contrato y cuándo debe recibirse o comunicarse la reclamación. Las condiciones temporales necesitan especial atención al cambiar de compañía. Pide aclaraciones por escrito sobre la continuidad que buscas, sin deducirla únicamente de la nueva fecha de efecto.

03

Coordina colaboradores y sociedades

Estudia quién firma el encargo, quién ejecuta el trabajo y quién aparece como asegurado. La participación de una sociedad o de colaboradores no debe quedar fuera de la revisión. Analiza también compromisos contractuales que puedan ampliar obligaciones más allá de lo contemplado por el seguro.

04

Planifica cambios o cese

Dejar de aceptar encargos no significa que no puedan llegar reclamaciones relacionadas con trabajos anteriores. Antes de cancelar o modificar la protección, revisa opciones y condiciones para esa exposición. Organiza el archivo de contratos, proyectos y comunicaciones de modo que pueda localizarse cuando sea necesario.

LLEVADO A LA PRÁCTICA

Ejemplo ilustrativo: un ingeniero cambia de aseguradora tras años de actividad. La decisión debe revisar el tratamiento de trabajos anteriores y reclamaciones futuras, además del capital y la prima de la nueva propuesta.

Tu lista de revisión

Marca lo que ya has revisado. Las marcas solo duran mientras mantengas abierta esta página.

Contenido informativo general. Los ejemplos son ilustrativos; la cobertura y la aceptación dependen de la póliza y de las circunstancias. Revisa tu caso antes de decidir.

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