
Empieza por quién realiza cada actividad
Imagina una jornada con socios jugando, una clase de iniciación y un torneo. En ese espacio coinciden riesgos del jugador, del profesor, del organizador y de la entidad que explota la instalación. Antes de comparar precios, identifica esos papeles y la persona o sociedad que los desempeña. Un certificado a nombre de otra entidad no demuestra que tu actividad esté incluida.
La licencia protege dentro de su alcance
La RFEG publica pólizas y protocolos para federados amateurs y profesionales. Esa protección tiene condiciones y exclusiones; no debe trasladarse automáticamente a los edificios, maquinaria o actividad empresarial del club. Pide la documentación vigente de tu licencia y contrástala con los seguros de la entidad gestora y de quienes imparten clases.
Prepara una revisión del club
Relaciona actividades habituales y puntuales: restauración, alquiler de material, práctica, enseñanza, torneos y eventos. Anota quién presta cada servicio y si existen concesiones. Después compara asegurados, límites por víctima y siniestro, límite anual, franquicias y defensa. Guarda las respuestas por escrito, especialmente cuando un proveedor afirma que su póliza ya cubre al club.
Del supuesto a la actuación
Si ocurre un incidente, atiende primero a las personas y activa emergencias cuando proceda. Conserva fecha, lugar, parte y documentación sin difundir datos personales. Comunica los hechos por el canal y plazo contractual correspondientes y evita prometer una indemnización antes de analizar responsabilidad y cobertura. La existencia de varios seguros requiere coordinación; no permite cobrar varias veces el mismo daño.
Información orientativa. Cada cobertura depende del riesgo declarado, de su aceptación y del contrato. Los ejemplos son hipotéticos.
